¿Las plantas sirven para curar? La verdad de las propiedades terapéuticas de las plantas

por David Alexander Garrido Michalczuk. Director General de ISAAC Institute of Science, Arts and Culture.

En momentos de crisis, como los que vive la actual sociedad venezolana, muchas personas usan las plantas de modo terapéutico, sin tomar en cuenta las consecuencias que pueda traer el abuso de las mismas. No tienen criterios científicos apropiados para uso, no están documentados por fuentes fidedignas, por eso los resultados no siempre serán los deseados.

Es necesario establecer criterios para el uso terapéutico que tienen las plantas, además deben tenerse en cuenta los problemas que podrían generarse en caso de abusarse de las dosis. No se puede dar por hecho propiedades terapéuticas que no estén debidamente avaladas por la literatura científica.

Es necesario establecer criterios para el uso terapéutico que tienen las plantas, además deben tenerse en cuenta los problemas que podrían generarse en caso de abusarse de las dosis. No se puede dar por hecho propiedades terapéuticas que no estén debidamente avaladas por la literatura científica.

La medicina con hierbas goza de una gran fama dentro de los sectores populares, en general se considera que las hierbas no hacen daño; no toman en cuenta que los principios activos de las plantas son diseñados para sus propias funciones vitales y no para el consumo humano específicamente, algunos pueden tener efectos benéficos para el ser humano, por lo tanto son terapéuticos, sin embargo, otros suelen ser desarrollados por la planta con fines defensivos, de allí que puedan resultar tóxicos. No en vano el alquimista suizo Paracelso llegó a afirmar, que “todo es veneno y no hay nada que no lo que contenga, depende de la dosis para que una droga sea o no un veneno” (citado por Gil, R. y otros, 2006)

Es importante entender que existe una diferencia sustancial entre el uso y el abuso de una planta medicinal o culinaria, si no se utilizan dentro de parámetros razonables, los resultados serán inesperados. Para ello es importante estudiar con criterios estructurados a cada una de las plantas que queremos utilizar en nuestra cocina o medicina. Cada planta tiene compuestos químicos diferentes, por ende, deben ser estudiadas individualmente para determinar cuales son sus respectivos efectos terapéuticos.

Las personas suelen creer el mito de la “superplanta” que cura todos los males, no quiero decir con ello que una planta no pueda ser usada para tratar varias enfermedades, pero el abuso de esta creencia ha causado una gran cantidad de intoxicados, algunos de los cuales han culminado en muerte. Se deben buscar los estudios probados a los que han sido sometidos cada especie vegetal para tratamiento de diversas patologías, para confirmar nuestras creencias o suposiciones, no podemos dejarnos guiar por los cuentos de abuela, un artículo compartido en una red social o los primeros resultados de Google.

Existen criterios que permiten determinar la seguridad alimentaria de una especie vegetal, sin embargo cuando vamos al plano medicinal, los mismos escasean. Hay que investigar los efectos terapéuticos de las plantas junto a los problemas que pueden causar sobredosis o mezclas indiscriminadas. Debemos tomar fuentes plenamente justificadas con investigaciones científicas. A nivel nacional disponemos de libros muy buenos, como el Herbolario tradicional venezolano (Consejo de Publicaciones de la ULA, 2009), del farmaceuta Ricardo Gil Otaiza y el ingeniero Juan Carmona, donde presenta la información científica actualizada diferenciándola de la mágico-religiosa producto de nuestro mestizaje.

Es importante entender que hay cosas que parecen hacer bien, pero resulta que hacen más daño. Pregunte en los hospitales y clínicas cuántas veces entran a emergencia casos de personas con intoxicaciones graves, producto de alguna “medicación herbaria” inadecuada, pregunte, se sorprenderá.

Fuentes:

Estudio etnobotánico de especies toxicas, ornamentales y medicinales de uso popular, presentes en el Jardín de Plantas Medicinales “Dr. Luis Ruiz Terán” de la Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes. Gil Otaiza, R., Carmona Arzola, J. y Rodríguez Arredondo, M. 2006. Universidad de Los Andes, Facultad de Farmacia y Bioanálisis. Mérida, Venezuela.