Los Orígenes del Cacao – el Alimento de los dioses

Al cacao se la ha atribuido propiedades saludables, terapéuticas y hasta esotéricas en toda Europa, desde el siglo XVI cuando fue introducido por el conquistador Hernán Cortés. Sin embargo, para entender a este majestuoso regalo de la naturaleza hay que remontarse hasta la época indígena de América Central.

En la cultura de los toltecas se le consideró un elixir divino, equivalente al oro, plata o piedras preciosas, inclusive, los granos o “almendras” de cacao eran usadas como moneda de curso legal en el Imperio Azteca; con estas almendras se preparaba una bebida amarga, especiada y fermentada llamada “xocoatl”, antepasado de nuestro actual chocolate para beber pero con muy poco parecido.

El Xocoatl era considerado por los aztecas como una bebida sagrada, cuyo consumo solo era permitido a la nobleza, guerreros, sacerdotes y al Emperador; Moctezuma II la usaba mucho en sus rituales y fue él quien se la presentó a Cortés.

El botánico sueco Linnaeus, tomó en cuenta el origen divino que le atribuían al cacao y le asignó como género a la especie vegetal, llamándola Theobroma cacao, que significa el “alimento de los dioses”.

Muchos clubes ingleses pueden remontar sus orígenes a las casas de chocolate (bebida) londinenses, por ejemplo el Garrick Club, que giró en torno a la casa de chocolate "Cocoa Tree". En la imagen, el edificio sede del exclusivo Garrick Club.

Muchos clubes ingleses pueden remontar sus orígenes a las casas de chocolate (bebida) londinenses, por ejemplo el Garrick Club, que giró en torno a la casa de chocolate “Cocoa Tree”. En la imagen, el edificio sede del exclusivo Garrick Club.

El cacao llegó a España en 1544, cuando le fueron presentados los granos de cacao al futuro rey, el príncipe Felipe. La aristocracia española quedó prendida de inmediato a la bebida, a tal punto que se negó a revelar su existencia a los forasteros durante casi un siglo, si bien, no tenía el más remoto parecido a nuestro chocolate actual, ya que su sabor era más propio de un medicamento, consumiéndose por razones terapéuticas e ¡incluso afrodisíacas!  Con el tiempo, fueron incorporándose aromatizantes como la canela o la vainilla, lo que le permitió extenderse por el resto de Europa al mejorar notablemente su sabor.

Cuando en 1615, la infanta Ana de Austria, hija de Felipe III de España, se casó con Luis XIII de Francia, llevó la receta del chocolate como parte de su dote y, según los datos oficiales, la primera persona que bebió chocolate en Francia fue el cardenal Richelieu, que lo consumía como alimento y digestivo.

Los ingleses lo comenzaron a consumir en su tierra a partir del año 1657, cuando se fundan las primeras casas de chocolate de Londres, muchas de ellas se transformarían con el tiempo en los selectos clubes ingleses, como por ejemplo el Garrick Club. El famoso diarista Samuel Pepys frecuentaba estos lugares en boga, en algunos casos, que muchos se convertirían más tarde en los selectos clubs ingleses, como el Garrick Club, cuyos orígenes pueden remontarse hasta la casa de chocolate “Cocoa Tree” (Árbol de cacao).

En el siglo XVII, los españoles expandieron el cultivo de cacao hasta las costas africanas, específicamente en la isla de Fernando Poo, actual Bioko; luego los ingleses lo introdujeron en la colonia de Ghana, desde 1880, para convertirlo en un producto de consumo a nivel mundial. A partir de esta fecha el cultivo del cacao fue expandiéndose en el continente africano, siendo la mayor zona productora de cacao del mundo, seguidas de América Central y las Antillas, hoy en día, algunas zonas de Asia como Malasia, Indonesia y Filipinas también son productores, e inclusive, el cacao desempeña un papel importante en sus economías.

La transformación del cacao y el chocolate de una medicina amarga a un manjar exquisito, le ha permitido ganarse el afecto de la mayoría de la población del planeta; ha dejado de ser un producto de lujo, reservado a los dioses y a la nobleza, para convertirse en un producto de consumo masivo, cada día más accesible económicamente, el chocolate ha dejado de ser un producto exclusivamente sagrado, pero sin perder su sabor divino.

cacao

Más de la mitad del cacao consumido en el mundo procede de África. Aunque las variedades africanas son menores en componentes taninos respecto a las americanas, su alto rendimiento productivo proporciona un mejor precio. Países africanos están entre los principales productores de cacao a nivel mundial: Costa de Marfil 38%, Ghana 19%, Nigeria 5% y Camerún 5%.